• La hipertrofia mamaria es una patología causada por el aumento exagerado del volumen mamario. Este aumento puede presentarse en la pubertad, y se le conoce como  hipertrofia virginal mamaria, y se debe a una hipersensibilidad del pecho a las hormonas femeninas.  En estos casos  la mama suele presentar un aspecto homogéneo, turgente,  fuerte y elástico. Conforme avanza la edad, la hipertrofia mama­ria suele ser debida a un aumento progresivo del tejido graso que conforma la mama y puede acompañarse o no de hiperdesarrollo del tejido glandular. La mama es grande, menos turgente, poco elástica, con una pobre vascularización interna, y una marcada red venosa superficial.
  • Un tamaño de mamas grande o muy grande puede condicionar  la calidad de vida de las pacientes: forma de vestir, práctica de deportes, vida social y sexual, pudiendo afectar la autoimagen individual. También pueden ocasionar afecciones  funcionales, ya que la mama híper desarrollada  provoca alteraciones en la dinámica de la bipedestación, con   desbalance del equilibrio de fuerzas  que soporta la columna dorsal y alteraciones cutáneas a nivel del surco submamario, dolor de hombros por el sujetador, entre otras patologías.
  • La ptosis mamaria o pechos caídos, es una patología que va muy asociada a la  hipertrofia mamaria. Un pecho grande suele caer con la edad, envejecimiento de la piel, pero otros factores pueden provocar una ptosis mamaria sin hipertrofia: cambios bruscos de peso o de la mama, o como consecuencia de una regresión postgravídica, post parto.  En cualquier caso siempre conlleva un descenso de la mama y del complejo areola-pezón por debajo de su posición anatómica normal. En la ptosis el polo inferior de la mama cae por debajo del surco submamario y el polo superior se vacía.

Tanto la hipertrofia mamaria como la ptosis pueden repararse con técnicas muy parecidas que se basan en conseguir:

  • Elevar el complejo areola-pezón
  • Reducir el tamaño de la mama
  • Dar un volumen, forma y simetría lo más perfectos posible
  • Todo ello con un mínimo de cicatrices residuales que estén lo más disimuladas posibles.

La elección de una técnica u otra depende de las características y volumen de la mama:

  • La altura del pezón
  • El ancho de la base mamaria
  • La extensión de la mama
  • La distancia intermamaria
  • La calidad de la piel

A veces nos podemos encontrar con pacientes en que  la cantidad de tejido mamario o graso existente es insu­ficiente para conseguir el volumen deseado. Frecuente en ptosis o caída de pechos después del embarazo o pérdidas de peso. En estas pacientes se valoraría la posibilidad de colocar una pequeña prótesis. Además de elevar las mamas podemos también elevar y rellenarlas con su propio tejido graso, extraído de las piernas, abdomen o caderas. – Elevación de mamas

CIRUGIA DE LA MAMA ELEVACION DE MAMAS

La cirugía de reducción y la de elevación de mamas son similares, y comparten pasos en común. La mayoría de pacientes que acuden a la consulta por un problema de hipertrofia mamaria suelen también  tener  algún grado de ptosis mamaria, por lo que se deben corregir ambos problemas en la misma intervención.

Intervención de Elevación de mamas:

En la unidad de cirugía mamaria y Elevación de mamas de Clínica Sanza estas intervenciones las efectuamos bajo anestesia local y sedación suave, de forma ambulatoria, sea cual sea el tamaño de la mama o lo caída que esté la mama. De esta manera conseguimos los mismos o incluso mejores resultados que en otros centros con técnicas más antiguas, y con la seguridad  y rápida recuperación de una sedación y anestesia local en lugar de anestesia general.

Apostamos siempre por la mejor forma y la minimización de las cicatrices. Por ello casi nunca dejamos cicatriz horizontal (la famosa “T” invertida o en ancla), técnica que, a pesar de los estigmas cicatriciales, sigue haciéndose con mucha frecuencia en la actualidad.

A lo largo de nuestra experiencia quirúrgica hemos podido demostrar como casos severos de ptosis mamaria (mamas muy caídas), o grandes hipertrofias (Gigantomastias), han podido ser resueltos con excelentes resultados,  muy naturales y con un mínimo de cicatrices sin necesidad de recurrir a la anestesia general ni a las incisiones horizontales.

Después de la intervención, la paciente deberá llevar un vendaje compresivo, por un periodo de entre 24 a 48 horas,  y un drenaje aspirativo, para evitar que se coleccione líquido y permitir que se adapte perfectamente la piel sobrante de la nueva mama, más pequeña y turgente. Mediante unos esparadrapos especiales reforzamos la forma durante 4 a 5 días, transcurridos los cuales ya pueden ducharse y reinsertarse paulatinamente a su rutina habitual, evitando el ejercicio físico o deporte, que tendrá que esperar hasta pasadas tres semanas a u mes de la intervención.

En la unidad de cirugía mamaria de Clinica Sanza optamos porprocedimientos correctivos mínimamente invasivos, intentando  dejar las menos cicatrices posibles. En casos de ptosis o hipertrofia incipiente se puede llevar a cabo la corrección  dejando cicatrices únicamente alrededor de la areola. En casos más avanzados deberemos prolongar las cicatrices de las areolas con una cicatrices verticales que van hasta el surco submamario. Solo en casos de pechos muy grandes o muy caídos debemos hacer cicatrices en el surco submamario.

Las cicatrices suelen quedar muy finas y apenas visibles con el paso del tiempo. En contadas ocasiones, que  quede alguna cicatriz demasiado evidente, llevaremos a cabo procedimientos correctivos, ya sea mediante un pequeño retoque de dichas cicatrices, o incluso  tatuando las mismas. – Elevación de mamas